Pregón Fiestas 2015

Aquí os dejo el Pregón de D. Javier Escribano, en el que recordaba parte de la historia de nuestro pueblo con nombres y apellidos:

Queridos santibañejos:
Quiero daros las gracias por dejarme compartir con vosotros uno de los momentos más especiales para este pueblo: el comienzo de las fiestas en honor a la Virgen del Rosario. He de confesaros que, tal vez, ésta sea una de las tareas más complicadas que me ha tocado realizar en mi vida, pero espero estar a la altura del acontecimiento y de quienes estáis aquí esta tarde.

En mi confluyen dos circunstancias que hacen difícilmente comprensible que hoy sea el pregonero de vuestras fiestas. Primero: no tengo pueblo. Soy un hombre nacido en la vecina Valladolid, cuyos padres también nacieron allí y cuyos abuelos, a su vez, venían de la misma u otras ciudades castellanas. Mi vinculación con el medio rural ha sido escasa, por tanto. No he tenido la suerte de disfrutar de largos veranos al sol del campo, de respirar un aire especial y único, de compartir experiencias con personas que vivían su vida a otra velocidad que la mía.

Por otro lado, me dedico desde hace más de dos décadas al mundo de la tecnología. Tanto mi formación como mi trabajo, así como mis aficiones desde niño, han estado siempre unidas a cacharros novedosos, a los primeros ordenadores, a los experimentos con cables, baterías, pantallas y demás inventos del demonio que forjaron un futuro íntimamente ligado con lo que hoy en día son los nuevos medios de comunicación y de relación entre las personas. Lamentablemente no tengo la sabiduría de los hombres y mujeres que han dedicado su vida al campo. Desde hace casi diez años mi labor profesional se ha centrado en la modernización tecnológica en El Norte de Castilla, el diario decano de la prensa española, el periódico que forma parte de todos nosotros y al que accedemos desde el kiosko, desde el ordenador o desde el teléfono móvil que cualquiera tiene en el bolsillo. La transición desde un periódico tradicional al medio de comunicación que es hoy en día ha sido una experiencia apasionante no exenta de dificultades. Sin embargo, tengo que destacar que toda evolución llega al éxito si somos capaces de tener presente todo aquello que nos precede. Ninguno somos lo que fuimos sino que nos vamos transformando a lo largo del camino. Ocurre con los países, con las ciudades, con los pueblos y con sus gentes.

Así, buceando en la historia, dejadme que os traiga aquí esta tarde retazos de la crónica que un día de enero de 1982 escribió Antonio Corral Castanedo, magnífico colaborador de El Norte, sobre Santibáñez de Valcorba. En ella describe, acompañado de un hombre del pueblo, cómo deben secarse los chorizos en invierno: con buenas heladas y sin humedades porque para hacerse bien, lo mismo que las personas, deben ir madurando de poco en poco, sin sobresaltos ni precipitaciones. Y abordaba vuestro paisano las diferencias con Traspinedo a pesar de la cercanía. Un pique sin remedio, sobre todo cuando los mozos vecinos se disfrazaban de toros y venían aquí para recordaros que ellos sí los disfrutaban en fiestas y vosotros no. "Claro que siempre terminaba por haber algún palo o algún estropicio".

¿Alguno de vosotros recuerda a Leandro Amo, "el tío de la O"? Un hombre cuya frase más malsonante era " me cago en la O". ¿Y a aquél conocido como "el Océano", que predecía las lluvias y sabía que estas venían ya por el Océano Atlántico? ¿Os han hablado los mayores de Leandro Calvo que parecía como si cantara cuando trillaba el campo llamando a sus animales? Y me permito nombrar también a Isabel Berzosa que año tras año arrojaba a los pies de la Virgen del Rosario un puñado de almendras que había cosechado, en señal de agradecimiento. La crónica de Corral Castanedo continúa una ruta de vivencias en aquella casi recién estrenada democracia de principios de los 80. Por eso, amigos, el orgullo que sentís por ser de Santibáñez de Valcorba no sólo se debe a lo que hacéis hoy. Es innegable el desarrollo de esta villa, el progreso vivido en los últimos años, la modernidad de sus calles sin perder su esencia, pero todo ello se lo debéis a vuestra propia historia. Desde hace siglos sois tierra que ha sabido sobreponerse a todo tipo de dificultades: despoblaciones, guerras y conflictos de reyes y señores, reconquistas y reivindicaciones. Y ante todos los problemas llama la atención que ha prevalecido, sobre cualquier otra cosa, el entendimiento y el agradecimiento, porque no quedaba otra, porque era necesario seguir siendo el puente sobre el que cruzaban muchos de los intereses de la Comunidad de Villa y Tierra. Santibáñez ha sido y es cruce de caminos y lo seguirá siendo ya que sois los herederos de un campo fértil, de arroyos, valles y pinares que fueron testigo del trabajo y esfuerzo de vuestros antepasados y solo así puede entenderse vuestra alegría y las ganas de sentiros bien vosotros y todos los que venimos de fuera.

Ahora llega la fiesta. Es el momento de intentar olvidarse de los problemas con los amigos o, por lo menos, llevarlos mejor en buena compañía. Es la hora de LAS PEÑAS: de LA JUERGA..., LA ALEGRIA..., LA AMISTAD...
Ojo con LOS NIÑOS S.A.,… No les vengan con EL CUENTO... Del SECUESTRO DE LA VIRGEN...Que luego echan siempre la culpa a LA CAMORRA... Empeñados en nombrar al jefe a base de un buen PUCHERAZO...
Bailaremos unas jotas para mover EL ESQUELETO... Y con tanta juerga llegará la hora mágica de LAS BRUJAS... Entonces habrá que escoger bien EL GARITO... Y no sé por dónde empezar porque me han hablado muy bien de muchos, entre ellos: EL BADULAQUE..., EL MAHOUYA... y LOS FATOS... Pero no podéis dejar de visitar a LOS CACHICHIS..., a LOS MARINGAS... y a LAS CELIAKAS...
Cuidadito con EL RETOZE... Y EL ROLLO... Que ya sabemos que, en estas tesituras, EL ESPERMATOZIODE INCONTROLADO... Puede hacer de las suyas.
¿Y qué pasa? Pues que tanta fiesta dará lugar a un inevitable RESACÓN... Que sentiréis la cabeza como un LADRILLAZO... Y mañana no vais a estar ni para hacer CHAPUZAS...

Espero no haber olvidado a nadie. Os deseo, de corazón, que viváis intensamente estos días y que os esforcéis por mantener las tradiciones y costumbres de vuestro pueblo, porque esos referentes darán forma a todo aquello que os propongáis hacer en vuestra vida.
¡Viva Santibáñez!
¡Viva Nuestra Señora del Rosario!